lunes, 19 de marzo de 2007

Sobre la influencia de la música


«El espíritu de Yahvé se había apartado de Saúl y un espíritu malo que venía de Yahvé le infundía espanto. Dijéronle, pues, los servidores de Saúl: "Mira, un espíritu malo de Dios te infunde espanto; permítenos, señor, que tus siervos que están en tu presencia te busquen un hombre que sepa tocar la cítara, y cuando te asalte el espíritu malo de Dios tocará y te hará bien." Dijo Saúl a sus servidores: "Buscadme, pues, un hombre que sepa tocar bien y traédmelo." Tomó la palabra uno de los servidores y dijo: "He visto a un hijo de Jesé el belenita que sabe tocar; es valeroso, buen guerrero, de palabra amena, de agradable presencia y Yahvé está con él." Despachó Saúl mensajeros a Jesé que le dijeran: "Envíame a tu hijo David, el que está con el rebaño." Tomó Jesé un asno, pan, un odre de vino y un cabrito y lo envió a Saúl por medio de su hijo David. Llegó David donde Saúl y se quedó a su servicio. Saúl le cobró mucho afecto y lo hizo su escudero. Mandó Saúl a decir a Jesé: "Te ruego que David se quede a mi servicio, porque ha hallado gracia a mis ojos." Cuando el espíritu de Dios asaltaba a Saúl, tomaba David la cítara, la tocaba, Saúl encontraba calma y bienestar y el espíritu malo se apartaba de él
(1 S 16, 14-23).
La música que toca David alivia el sufrimiento de Saúl. Con ella encuentra calma y bienestar. Mitiga la desarmonía que padece en su interior. Este problema, cuyo origen está en el vivir de espaldas a Dios, recibe solución desde la misma instancia misteriosa, pues David ha sido llevado hasta ahí por Yahvé (y aún habrá de jugar, por cierto, más papeles en su gran música).

Una nota de la edición que uso dice que la música "se utilizó en toda la antigüedad tanto para excitar el espíritu bueno como para ahuyentar el mal espíritu". La música amansa a las fieras, se dice. Cabría preguntarse si del ejemplo de Saúl y David se puede inferir que ésa es la función primordial de la música: aliviar el alma, ahuyentar el "mal espíritu". Desde luego, aun aceptando en alguna medida esta premisa, ello no debería llevarnos a pensar que la música que cumpla esta condición sea buena y la que no mala. Pero da que pensar. Y quizá la reflexión le lleve a uno a decir, como David más adelante en su peripecia: "No puedo caminar con esto..." (1 S 17, 38-39); y a quitarse de encima lo que molesta para caminar.

Pero no estoy seguro de que el camino haya de pasar por ahí en la relación con la música. Tal vez sí, tal vez no. Ese quitarse la armadura de encima es en David un gran paso de fe, y creo que ahí reside lo importante de su gesto. Mi reflexión pretende hacer referencia a lo que atañe a la música como arte que influye en los estados anímicos del ser humano, e incluso de un modo físico y bien patente, como puede deducirse de los descubrimientos de Masaru Emoto en relación con el holismo del agua. Y es que suenan hoy algunas músicas que no sólo no excitan el "espíritu bueno" y no ahuyentan el "mal espíritu", sino que las cosas parecen darse la vuelta en ellas, resultando que se ahuyenta la calma y el bienestar y se excitan las emociones destructivas, la desarmonía, el espanto. Uno no tiene más que comprobar honestamente el efecto que unas y otras músicas provocan en su estado.

Esto, y siempre, sin entrar a juzgar en términos de bueno y malo.

Parece que la música de cada época revela lo que hay, manifiesta el paisaje general. Y, además, influye, se podría decir que desde la emoción o el estado del que surge. Uno se comunica (en el más amplio sentido del término) con el autor de la obra de arte. Y, en este sentido, no ha de ser lo mismo conectar con lo que hay de creador en Bach que hacerlo con alguien representativo del paisaje general actual, en sus más diversas vertientes musicales y emocionales.
Creo que es importante contar con ello, sea cual sea la actitud que cada cual tome ante la cuestión.

[Foto (detalle): Woman playing kithara, 1913.]

1 comentario:

  1. Comentarios al post en su anterior ubicación:


    Autor: Ireth

    Creo que la música es una de las cosas (de las Artes) más importantes e influyentes en la vida del ser humano, y muchas veces reflexiono sobre cuánto de cierto tiene que haber en la llamada musicoterapia (sabiendo además que hay cierto tipo de música enlazada directamente con la naturaleza que se utiliza como instrumento para la relajación). Por supuesto que las experiencias de Emoto avanzan en este camino: si la música de diferente signo tiene tal influencia en las moléculas de agua, cómo no va a tenerla en nosotros que estamos formados mayoritariamente de ella.

    De todos modos, en lo primero que he pensado tras leer tu post es en algo que no te sonará ajeno: la música en la literatura. Más allá de la Biblia y el Cristianismo, la música ha estado presente en todas las civilizaciones. Las culturas orientales me quedan más lejanas por desconocimiento aunque seguro que en ellas tiene un papel muy relevante pero, por ejemplo, los griegos ya tenían en Euterpe la musa de la Música.

    Creo firmemente en la música como alivio del alma. ¿Qué otra cosa puede ser su utilización como una de las fases de la cura de los enfermos de amor que podemos leer en pasajes de “La Celestina” o “Cárcel de amor”? La música en relación también con la búsqueda del absoluto, la música de las esferas de los pitagóricos que retomó por ejemplo fray Luis de León con esa música celestial. Como estos, muchos más casos.

    Pero si hay algo que me parece más importante es que la música va unida al hombre desde su nacimiento. El hombre y la literatura oral (cantada o recitada) existieron mucho antes que la literatura escrita como una manifestación del sentir del pueblo, de su alma o espíritu. La música es una necesidad. Surge a todo paso: allí donde había opresión de esclavos negros, por ejemplo, surgió el blues, como una manifestación derivada de los cantos de trabajo.

    Cuando dices “Parece que la música de cada época revela lo que hay, manifiesta el paisaje general” creo que hay una manifestación, la popular que vive y pervive desde siempre y que es universal, independientemente de la propia de cada época.

    En fin, que yo siempre me quedo con mi “Quijote” y con Sancho Panza cuando dice que “donde hay música no puede haber cosa mala”.

    Fecha: 21/03/2007 20:47.


    Autor: Elros

    Es tan bonito como irreal tener una única visión de la música como elemento positivo ya sea literariamente, en los textos bíblicos o como aplicación de cualquier clase.

    Partiendo de una visión tan romántica podemos llegar a olvidar las diversas utilizaciones negativas que se le han dado a la música a través de todos los tiempos:

    Comenzando religiosamente, mucho se ha discutido de la labor positiva o negativa de la música para la evangelización; pero dentro del texto sagrado, igual que muy bien comentas la historia de Saúl, también encontramos en otros varios lugares (incluso poco después del fragmento que nos ofreces) el uso de la música como celebración de la muerte del prójimo. O incluso la unión de la música al baile de Salomé con la posterior recompensa de la cabeza del Bautista.

    Literariamente, y ya que Ireth nombra mi "Celestina", no es más cierto también que el propio enamorado Calisto no aliviaba precisamente su alma con la música cuando mandaba cerrar sus aposentos y se recluía pidiendo a Sempronio: "tañe y canta la más triste canción que sepas"... sino todo lo contrario.

    Con la música wagneriana las masas nazis confirmaban las teorías de supremacía aria... e incluso llegaron a denominar a las músicas opuestas como "música degenerada" siendo gran ejemplo de esto cualquiera de las óperas atonales de la época, me viene a la memoria "La ciudad muerta" de Korngold.

    Finalmente para no excederme en demasía... no creo que nadie tenga alguna duda del uso inadecuado actualmente de diversos tipos de música dirigidos a crear confrontaciones racistas, extremismos religiosos, o incluso la llamada música satánica capaz de alentar en algunos casos (espero que extremos) suicidios o asesinatos...

    Nunca ni la generalización ni las ideas únicas suelen ser buenas consejeras... La música puede ser buena, mala o incluso "regular"... todo depende de la interpretación o el uso que se haga de ella.

    Fecha: 22/03/2007 03:29.


    Autor: Daniel

    Gracias por compartir vuestra reflexión.

    Ireth, lo que señalas sobre la música como cura de los enfermos de amor creo que podría tener relación directa con la función de la cítara de David en el texto de arriba. Desarmonías del alma (por llamarlo de alguna manera) que pueden ser aliviadas por la música adecuada, en las culturas tradicionales. ¡Así que la musicoterapia no es un invento moderno! No entiendo bien tu frase "creo que hay una manifestación, la popular que vive y pervive desde siempre y que es universal, independientemente de la propia de cada época". ¿Te importa explicarla? Por último, la sabiduría encerrada entre los tomos del Quijote siempre es bien recibida, mi cervantina amiga.

    Elros, creo que tocas un punto interesante al apuntar, además de a la música como expresión de emociones diversas, a su uso adecuado o inadecuado. Eso puede llevar, creo, a plantearse el problema de la responsabilidad en convivencia con la libertad, y de aquellos principios que hubieran de estar en el origen de ese uso adecuado.

    Saludos a los dos.

    Fecha: 22/03/2007 20:33.


    Autor: Ireth

    Sí Dani, quizá no quedara claro lo que quería decir con esa frase. Quería decir que estoy de acuerdo contigo cuando dices que “la música de cada época revela lo que hay, manifiesta el paisaje general”, y quería asociar esta afirmación especialmente a la época actual. A ver si me explico: la música, como tantas otras cosas, ha experimentado en el siglo XX un avance bestial, de tal manera que hay una mayor diversidad musical o de estilos que en el resto de la Historia. Géneros como el rock, el heavy o la electrónica serían impensables hace unos siglos. Como resultado, esta variedad y riqueza actual hace más fácil que se refleje el panorama social, cultural, político, religioso... del momento en el desarrollo en concreto de la música.

    Entonces, la idea que añadía después, es que al margen de estas manifestaciones actuales que surgen como necesidades de manifestar algo (sobre todo en el mundo occidental donde hay una mayor libertad de expresión, por ejemplo, en una parcela muy concreta el rap), existe otra manifestación musical que vive con nosotros desde siempre: la popular o tradicional, que estaría conectada con esas cancioncillas de estructura sencilla y repetición (y entroncarían con villancicos, romances, canciones de trabajo, etc.) y que quizá podemos relacionar con esas canciones de nuestra infancia, las que escuchamos en los pueblos, ... Este tipo de música y canciones son las que consideraba universales porque, de un modo u otro, aparecen en todas las culturas por distantes y dispares que sean.

    Con esto no quiero decir que la música actual no sea popular, es más, la denominación de música pop, la más conocida y consumida por las masas, deriva justamente de la música popular, sino que hablo de dos cosas diferentes. A este respecto es interesante el artículo de wikipedia sobre la entrada “pop”: “aquella que, al margen de la instrumentación y tecnología aplicada para su creación, conserva la estructura formal "verso - estribillo - verso", ejecutada de un modo sencillo, melódico, pegadizo, y normalmente asimilable para el gran público”. Pop y música popular están emparentadas, y lo pegadizo de sus ritmos las favorece.

    Por último, no comparto con Elros ese sentido negativo de la música. Claro que los ejemplos que expone existen, pero creo que son excepciones, casos extremos (siempre lo negativo sale a la luz, sólo hay que ver los telediarios) y que se deben al uso y no a la esencia de la música: aquí creo que entran temas de política, ideología, libertad, de amarrar conciencias y utilizar música nacionalizándola. Claro que todo esto es una muestra más de que la música influye en el ser humano. Creo que desde la Antigüedad la música está asociada a las ceremonias y fiestas, y que los instrumentos y ritmos marcan de qué tipo sean (igual que la hay para danzas alrededor del fuego, la hay para sacrificios, para ritos funerarios, batallas, bodas, ceremonias religiosas, ...), y que la música siempre ha servido como elemento positivo, como proveedor de alegría y diversión, incluso las ceremonias de muerte eran celebradas (pese a la tristeza) ya que, de manera general, se pensaba en una vida feliz más allá de la muerte, la música como mediadora entre hombres y dioses.

    En fin, que ya me he alargado demasiado. La música ha experimentado un boom pero siempre ha estado ahí, sin embargo no debemos olvidar que antes la música era más unitaria porque había una mayor limitación de medios, técnicas e instrumentos (quizá mayoritariamente, música clásica y música popular con todas sus múltiples derivaciones), lo que no le resta valor sino todo lo contrario. Simplemente quería hacer notar que no deberíamos valorar toda la música desde la perspectiva actual, y que, por encima de todas las manifestaciones la música popular de cualquier signo acompaña y acompañará siempre al ser humano porque es consustancial a él.

    Fecha: 23/03/2007 13:05.


    Autor: Daniel
    Gracias, Ireth. Aclarado.

    No hace falta que diga que es un placer contar con vuestras intervenciones, porque parece que entre todos se va aportando un poco de luz al asunto.

    Fecha: 23/03/2007 16:49.


    Autor: Elros

    A ver... No existe la esencia de la música, la música no tiene vida propia, la música no es buena ni mala por naturaleza... porque sencillamente la música no tiene naturaleza, la música es nada.

    La música llega a existir y toma un cariz u otro gracias o por culpa del hombre. Una persona compone, ejecuta o le da la interpretación y uso que le quiere dar a la música, y esto es así ahora y desde el principio de los tiempos.

    Sin el ser humano la música no existe con lo que no pueden ser consustanciales, y por supuesto, sin un sentido negativo es imposible que exista un sentido positivo de la música o de cualquier otra cosa.

    La música afectará de una u otra forma a una persona por motivos más o menos psicológicos... no porque sea curativa de por sí. (Madre mía, si eso lo compartieran las industrias farmaceúticas no sé yo a qué precio estarían los discos! jajaja!)

    Fecha: 23/03/2007 21:53.


    Autor: Juan Ignacio

    Muy interesante esto, que me viene muy bien. Gracias.

    Fecha: 24/03/2007 01:42.


    Autor: Ireth

    “La música es nada”, uffffff... me resulta muy difícil aceptar esa afirmación, pero mucho.

    El debate se va alargando y me gustaría conocer la opinión de más personas, pero no puedo dejar de contestar a Elros.

    En primer lugar, creo que la música sí existe sin el hombre (de todos modos, si nace obligatoriamente del hombre será consustancial a él, aunque yo sólo me refería en este caso a ciertos ritmos y música tradicional). No puedo afirmarlo rotundamente, pero muy probablemente el origen de la música “humana” esté en la Naturaleza (dices que “la música no tiene naturaleza” y quizá sea la Naturaleza misma). En la Naturaleza hay música y sonidos: del aire, del agua, de los pájaros y un largo etcétera que el “omnipotente” hombre no controla de ningún modo.

    Nuestros antepasados más lejanos imitarían a la Naturaleza en sus primeras manifestaciones musicales: el ruido de la lluvia, el sonido de los animales, ... La imitación siempre ha sido punto clave en cualquier manifestación artística junto con la innovación. Los propios instrumentos eran Naturaleza (tampoco existían materiales artificiales, ya): había instrumentos de viento de cañas, de percusión con pieles de animales, de cuerda (y aún hoy muchas cuerdas siguen siendo de tripa de animal), etc. Pongo un ejemplo significativo: el palo de lluvia, instrumento de origen americano, intenta imitar el sonido de la lluvia.

    Quiero decir que, independientemente del hombre, en la Naturaleza hay música, y éste la imita. Y los músicos lo han venido haciendo desde siempre, pero no hace falta remontarse a la prehistoria sino que en Vivaldi tenemos un buen ejemplo de esta dedicación a la Naturaleza: trabajó en una recreación de la misma en sus diferentes períodos en “Las cuatro estaciones”.

    Por otro lado, existen experimentos científicos como la música fractal pero no quiero adentrarme por ahí porque se relaciona con lo esotérico y parece que esto ya lo desacredita todo aunque no sea cierto.

    Por último, claro que para que exista lo positivo tiene que existir lo negativo, igual que para que exista el Bien tiene que existir el Mal, vivimos en tradiciones de posturas maniqueas (y algunos filósofos creo que han hecho bien en señalar la virtud de la medianía), pero eso no viene ahora al caso. Está claro que el hombre utiliza su propio cuerpo u otro instrumento para crear música. Creo también que en todo esto sería interesante el concepto de improvisación.

    Ah, y lo de las industrias farmacéuticas en tono de broma. Hay algunos médicos que utilizan en sus tratamientos música, la recomiendan y surte efecto: creo que ésta es efectiva en diversos problemas de origen psicológico. Algunas no, pero otras muchas enfermedades proceden de la mente que afecta al resto del cuerpo, y considero que no sabemos demasiado del poder de la mente humana con la que podríamos sanarnos a nosotros mismos determinados problemas. La música en relajación y, por ejemplo, con las mujeres embarazadas, es beneficiosa: incluso se ha comprobado que los niños, ya nacidos, pueden reconocer melodías que escucharon cuando estaban en el vientre de sus madres.

    En conclusión, mi opinión es que la música sí es algo y tiene cierto “espíritu”. Ya me he alargado otra vez, pero es que este tema me parece sumamente interesante. Ahora se arremeterá contra mi opinión otra vez jeje, pero eso mismo es un debate.

    P.D.: Por cierto, se dice que la música amansa a las fieras, quizá podríamos preguntarle a Orfeo. Y si no las amansa, a algunas las hipnotiza, pienso ahora en mis “queridas” cobras.

    Fecha: 24/03/2007 13:47.


    Autor: Daniel
    Oh, qué interesante se está poniendo esto. Ahora me es imposible, pero mañana o el lunes aporto mi opinión. Y a ver si alguien se une a la fiesta.

    Fecha: 24/03/2007 18:01.


    Autor: Elros
    Brevísimamente, de verdad:

    "Consustancial": Que es de la misma sustancia, naturaleza indivisible y esencia que otro.(DRAE)

    A estas alturas ya acepto cualquier tipo de relación hombre/música... Pero ¿consustanciales?.. Yo particularmente soy de carne y hueso entre otras más cosas.

    Sabía que iba a salir la "música de la naturaleza"... cuando no es más que una expresión sumamente metafórica. Si aceptamos esa tenemos que aceptar por ejemplo la "música de los muebles" cuando crujen de vez en cuando ... Creo yo que una relación de sonidos o ruidos más o menos agradables no pueden ser considerada como música.

    Lo de la imitación me ha gustado... pero qué iban a imitar nuestros antepasados si no era la naturaleza que seguro que era lo más melodioso que tenían...

    Me alegro que por fin reconozcas que puede existir el aspecto negativo en la música.

    Finalmente me das la razón también en la necesidad del componente psicológico para una ayuda musical... Yo incluso también creo en la influencia en los neonatos y como relajación... pero eso no es curar nada.

    Sé que en este interesante debate he puesto la visión menos poética y utópica de todos, pero es que sólo tenéis que releer los inicios para comprobar que estabais en un plan en el que la música prácticamente salía de debajo de las piedras para solucionar todos los problemas mundiales, jejeje!

    Buen tema Dani!... Ireth, yo no arremeto, yo debato con cariño!... ;-)

    Fecha: 25/03/2007 02:55.


    Autor: Walt

    Muy interesante tu reflexión. Necesitamos cada vez más oyentes que se dejen influenciar por una música no utilitaria.
    Daniel, gracias por contactarte con SIE7E/OCTAV8S y por tus cordiales palabras.

    Fecha: 25/03/2007 20:16.


    Autor: Daniel

    Gracias a ti, Walt, y bienvenido.

    Fecha: 26/03/2007 00:55.


    Autor: Daniel

    Ireth, sobre tu mención a la relación entre mente y enfermedades, te recomiendo un libro muy esclarecedor: La salud emocional, editado por Daniel Goleman (en Kairós), que es un diálogo entre el budismo y la ciencia en torno a la estrecha relación entre emociones y salud.

    Y un refrán que he oído hoy y viene de perlas para esta conversación: "Quien canta, su mal espanta".

    Fecha: 26/03/2007 01:58.


    Autor: Ireth

    Por mi parte queda todo dicho. Lo más interesante de todo este debate o diálogo me parece que es que cada uno ha aportado su reflexión desde un punto de vista o de partida diferente, aplicando diferentes conceptos de música, diferentes referentes históricos, etc. De tal manera que aunque no coincidamos realmente no tenemos posturas contrapuestas. Realmente enriquecedor, de verdad.

    En conclusión, ¿la música influye en el ser humano? Hemos visto que sí. Y en lo que creo que todos deberíamos estar de acuerdo es que la música es una necesidad del ser humano, la necesita, igual que son necesidades la pintura y otras manifestaciones. El hombre necesita manifestar su interioridad, lo que siente, comunicarlo. Y eso es también la música, no lo olvidemos, la música es un medio de comunicación (de ahí que se acomode a cada época y sus características: hoy entran en juego también el dinero y la fama).

    Muy interesante el artículo Dani, la sugerencia del libro queda anotada.

    P.D.: se acepta lógicamente la música como un producto. Cuando hablaba de la naturaleza y la música no negaba otras evidencias como la clara creación del hombre, sino más bien hacer hincapié en dónde podían estar los orígenes y hacer notar que la cultura es del hombre pero éste no es el centro del universo y que, además, tiene unos modelos.
    Lo de “consustancial” que ya trae cola. Tema filológico jeje. Yo también había consultado el DRAE y en cierta manera el significado que yo daba queda ímplicito, aún así Elros puedes encontrar en otros diccionarios la acepción que yo usaba: ‘que forma parte de las características de una cosa, que le es propio’. Así, al sostener que la música nace en el hombre, la música es consustancial a él. Puedes encontrar numerosos testimonios en la red misma: ej. “la violencia no es consustancial al Islam” , “El mercado es consustancial a nuestra naturaleza humana”, etc. Y ambos elementos de cada oración no tienen una misma naturaleza o sustancia. Creo que no es algo tan extraño y que se utiliza en el día a día...

    Y corregir un lapsus, mal ejemplo cuando escribí que la música encanta a las cobras, lo recordé después de redactarlo. Son sordas y lo que capta su atención es el lento movimiento del que toca la flauta sagazmente.

    Es éste un buen homenaje a la música, al canto y su encanto.

    Fecha: 26/03/2007 23:00.

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